123. TUTORIAL SOBRE EL RECICLAJE EN ÉPOCA DE CONFINAMIENTO

               Hay que comprender que las mentes limitadas, como la mayoría son, consideren este confinamiento como una especie de encarcelamiento sin saber que ya estaban presos tras los barrotes de sus propios pensamientos, cual rana a la que se le prohíbe volar y se angustia toda ella porque le niegan una posibilidad que antes tampoco tenía pero que, ahora, está deseando ejercitar. La gente se queja por todo porque nos han limitado salir a la calle, pero no volar (lo digo por la comparación con el ejemplo que he puesto con lo de la rana), que en el asfalto hay muchos metros pero en mi casa hay trecho por donde caminar y ser libre sin necesidad de pisar esos infectos adoquines de fuera, repletos de vulgaridad.
Pero como el raciocinio no es una cualidad de todo ser humano, y los nervios se apoderan de ellos cuando se enclaustran entre las paredes de su propia incapacidad, ahí va una ayuda para la reutilización de ese material que se ha almacenado en nuestras casas por motivo de la cuarentena y que ahora no sabemos qué hacer con él en mi TUTORIAL SOBRE EL RECICLAJE EN ÉPOCA DE CONFINAMIENTO.
1-. EL PAPEL HIGIÉNICO.
Una vez usado para su habitual fin, que es limpiarse el culo, y después de haber confeccionado con él esas mascarillas tan inútiles pero con ventilación asistida, porque es sacar la lengua y, con la salivilla, se hace un agujero de aireación por donde se cuelan a la fiesta virus, caspillas y demás secreciones, queda el problema del gran olvidado que es el CANUTO. ¿Qué hacer con el canuto del papel del culo?
a) Escuchar al vecino, apoyándolo contra la pared. Lo de la pared es con respecto al canuto, porque si se refiriera al vecino… o claro, vecina también, sería más correcto emplear el gerundio del verbo “empotrar” + “lo”. Pero no, me refiero al canuto, no al vecino.
b) Hacer prismáticos con dos canutos y mirar por la ventana al vecino, pero como no se ve nada (porque son de mentira), volver al salón, poner la tele e imaginar que veo que esa especie de Juan de “Pasión de gavilanes” que tengo tras el tabique contiguo, mece su melena con el torso desnudo… o claro, una vecina también, con la coleta y… me siento en el sofá a ver el telediario.
c) Meterse el canuto en la boca y decir “oooooo” hasta que falte el aliento.
d) Meterse el canuto en el cu… No, este no.
e) Dárselo a nuestros políticos para que aprendan a hacer la letra “o” y sugerirles luego que lo usen conforme al punto d.
f) Fumárselo.
g) Jugar al teléfono con el vecino, pero como no te oye (porque es de mentira), le cuelgas y te lo fumas.
h) Usarlo de altavoz para hacer el “nino, nino” de la sirena de la policía y hacer que el vecino salga a la ventana. En ese momento darle uno de los canutos del teléfono y charlar con él, y luego fumarse cada uno el suyo.
i) Plegar un canuto y llevarlo en el bolso para que, cuando salgamos a la calle y nos den ganas de orinar, introduzcamos nuestro pitufito dentro y no tengamos que asirla con las manos, evitando así que el virus contacte con la churra de manera traicionera y entre en nuestro organismo. Solo debe tener un uso, ya que es muy frecuente el riesgo de que, al sacudírtela, caigan algunas gotitas en el cartón y se estropee.
j) Para los más frikis cabe también la posibilidad de colocarse el canuto en la calva e intentar contactar con los extraterrestres, haciendo el ruidito de “pi, pi, pi” con otro en la boca a modo de sónar para localizarlos, y luego fumárselos los dos. Y como a la tercera calada ya verás alienígenas, vengan o no, invitarlos a fumar mientras les enseñas el paisaje con los prismáticos (pero no ven nada porque son de mentira, y además no importa porque estáis flipados).
k) Todas a la vez para los que tengan vecinos empotrables, menos la numero “d”, porque fumárselo después da un sabor raro.
2-. LAS LEVADURAS.
Menuda tontería gastarse el dinero en eso. Con lo que a mí me ha costado quitármela de los dedos de los pies y los pliegues de la barriga, ¿para qué más flora y fauna en nuestros hogares si algunos hasta tienen hijos? Recuerdo esos bonitos geranios que tuve en mi balcón, alimentados cuidadosamente con abono orgánico producido gracias a la delicada nutrición de mi cuerpo; y el brillo de esos zapatos, frotándolos tras regarlos generosamente con su sublime escupitajo. Y la gomina, la gomina hecha con… Sí, menuda tontería gastarse el dinero en levadura para pasteles. Yo increpo a las masas (véase el juego de palabras con respecto a bizcochos y demás) a que utilizan esa fermentación con respecto a los siguiente pasos.
a) Disolver diez o doce kilos de azúcar en agua caliente y echarlo luego en una cubeta (viene bien las de mayonesa industrial que suelen tirar los bares a los contenedores).
b) Cuando esté fría la mezcla (hemos podido esperar a que se enfríe confeccionando prismáticos con los canutos, o haciendo “oooo” con uno en la boca), añadir la levadura y mezclar.
c) Reposar un día sin cerrar la cubeta (mientras, puedes hablar con el vecino sobre el champú que usa, o algo así).
d) Tapar el cubo herméticamente con una tapa a la que habremos hecho un agujero y puesto un tubito de goma evitando que entre el oxígeno, y dejar reposar mientras tú también reposas mirando tus pies en alto y pensando que si cayera una sencilla semillita en la zurrapa que hay entre el dedo pulgar e índice, arraigaría con tanta fuerza que ríete tú de los geranios de mi balcón.
e) Tras diez o quince días la mezcla ya habrá fermentado, y como para ese momento ya me habré fumado todos los canutos del papel del culo, pedirle más al vecino.
f) Abrir la cubeta y quitar espumillas y demás. Luego, echar el líquido en botellas, usando un colador para filtrar los posibles restos de mayonesa del recipiente, y proceder a su cata.
g) Beber con responsabilidad. Aquí, en este punto es recomendable quitarse la mascarilla porque tragar con el papel del culo en la boca da cosa (escomo esa capa de nata que sale en la leche cuando se enfría y cuando te la tragas parece un moco).
h) Una vez degustado, invitar a todos los vecinos (recomendándoles que se traigan sus canutos para compartir, que la vida está mala y tiene que haber para todos), y aconsejándoles que lleven visible una bolsa del Mercadona por si en el rellano hay policía y tenemos que disimular, y jugar al “nino, nino” mientras acabamos a lingotazos con el garrafón, que por cierto tiene un ligero sabor a mayonesa.
Y yo me pregunto, ¿qué fue de la esencia del Cosmos?
ANA Mª GARCÍA YUSTE

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s