23. CARTA DE AMOR SEGÚN FLORO

          Ola, soy el Floro. Estoy contento porque veo que hay personas que no reconocen que tienen cosillas que arreglar pero recapacitan repensando y se dan cuenta de que lo mejor es cambiar. No quiero señalar a nadie porque son buenas las reglas de URBANidad y no queda bien dejar mal a otro, pero es que hay algunos que de tanto decir chorradas y paridas se les ha ido la chota y dan más saltos que una cabra en el monte, aunque sean URBANitas. Que cambiar es bueno, en la URBe o en el prado, pero un cambio para siempre jamás, que el que muncho dice poco hace y luego vuelve a las andadas porque ser idiota es un estado, pero no de ciudad sino de ser, que he tenido que decir ese adverbio dos veces porque “ es “ viene del adverbio “ se es “, que es presente del subjuntado, y si es por ser, se es idiota, no se está, que no es algo que pasa y luego te curas sino que ser idiota es tan osvio como no serlo. Y aunque algunos sean idiotas intermitentes, que unas veces son idiotas rotundos y otras idiotas vacilantes, lo cierto es que el aire campestre del campo les vendría mejor que vivir en una URBANización, con ese aire cargado de floriosidades funestas, nefastas, infaustas, abyectas y malas para la inteligencia que algunos, y no quiero ni mencionar a DON URBANO, nunca tendrán. Pues eso.

                Ella dice que en el fondo soy muy romántico y que tengo un sentido muy fuerte de la honestidad, cosa que no entendí bien porque yo creía que, aparte de la vista, que ya me va fallando, del tacto, que se ve que no me abunda por su total falta, del gusto, que junto al olfato casi perdí cuando ayudé al piconero esos días que tuvo el vientre, más que suelto, podrido, y del oído, que después de castrar al cerdo del marido de la portera, de los berridos casi me quedo teniente, no había más sentidos; y fíjate tú que ella dice que tengo uno más, el sentido de la honestidad. Por cierto, no es que el marido de la portera fuera un cerdo y lo capáramos; hombre, no. El marido era muy bueno y trabajador. Lo que pasa es que tenían un cochino y lo querían engordar y le cortamos los descrotos, que hay que aclararlo todo. Pues eso. Que sin notarlo, ella me ha vuelto a engatusar haciéndome la pelota para trincarme y que haga algo, y lo que me pide que haga es que a ver si soy capaz de demostrar lo romántico que soy y escribo una carta de amor, ya que está aquí al lado el San Valentín. Y como yo no sé decir no cuando me retan lo acepté y aquí va. Que sea lo que tenga que ser:

                “ Mi amada X ( la llamo X porque no le he puesto nombre):

                Nunca olvidaré el día que te conocí. Tú pasabas con la vespino por la gasolinera donde trabaja mi amigo “el gasolino“ y yo estaba allí ayudándole porque se había roto la muñeca cogiendo el madroño más alto del madroñal (“ ya verás, Floro, cómo lo trinco igual que en la tele, que lo he visto cuando cogían cocos trepando por el árbol con guitas en los tobillos “), después de atarse entre sí los cordones de los zapatos para escalar el tronco de un arbusto cuya varilla más gorda tenía el mismo grosor que un churro de los de mojar. Pues eso. Cuando te vi, todos los ruidos se apagaron; los pajarillos dejaron de trinar, el viento de soplar, las hojas de bailar y solo se escuchó un silencio con esos petarditos tan entrañables que hacen las bujías de una moto cuando se están a punto de perlar. Y así fue. Te bajaste de ella, elegante, altiva, me miraste y todo empezó- La manguera de la gasolina, que en ese momento echaba en un coche, se me escapó de las manos y tomó vida propia, repinándose en alto para chorrearnos a todos cual gotas de frescor en el rostro de la cara, un soplo de aire puro que me mareó, no sé si solo por tu indómita belleza o también por el colocón a gasolina .Lo cierto es que, igual que si estuviera hechizado, me acerqué para ayudarte y noté que ojeabas cómo se me ceñía la camiseta mojada al cuerpo y te gustaba. El silencio se agrandaba por momentos; ya casi no podía ni escuchar los alaridos del cliente recién perfumado a carburante diciendo no sé qué que acababa en “ on “ y “ ones “. Tan solo estábamos tú, yo y los latidos de mi corazón, que me iban a estallar en las sienes del escozor que tenía en los ojos. Te miré, me miraste y lloramos, yo del dolor, tú cuando los viste to coloraos que te acojo…,  asustaste; me echaste agua y yo te dejé brillante la bujía. Desde ese día mi vida cambió; todavía no veo bien por un ojo pero no importa porque tú eres mi referencia, mis cuatro puntos cardenales y por eso nunca me pierdo y porque me llevas a todos lados de paquete en tu vespino, y yo aprovecho los baches para achucharte, y tú te dejas, picaruela, que sé que te gusta, pero no sé si demasiado, que a veces me escama pero luego se me va cuando me llamas cielito y me das un besito y me pongo a bailar. Eres la luz de mi oscuridad, el chaquetón del frío, el papel platino de los bocadillos; eres en sí, y eso es muncho para mí, que soy  tu esclavo, todo tuyo, encadenado a ti con los grilletes del amor.

                Querida X, te escribo estas palabras con la esperanza de que siempre seas mi compañera porque sin ti me siento la mitad, como cuarto y mitad de chóped pero sin cuarto, como un cincuenta de cien, que es un cincuenta por ciento, que es más o menos la mitad, pues así me siento. Espero haberte podido expresar lo que eres para mí; no te quedes solo con lo del chóped que te conozco y no lo he dicho con segundas, que ya sé que el lomo es más caro pero a mí no me gusta. Adiós X, no olvides que desde que te conocí tiré al váter las llaves de las cadenas que me unen a ti y luego de di a la cisterna.

Firmado: el Floro, prisionero de ti. “

                Si yo fuera X, pues eso, estaría la mar de contenta con una carta así. ¿Soy o no capaz de escribir con romanticismo?. Preparado para cualquier reto más. Aquí estoy yo.

ANA Mª GARCÍA YUSTE.

2 comentarios en “23. CARTA DE AMOR SEGÚN FLORO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s