13.CARACOL-COL-COL SEGÚN URBANO

          Buen día, compañero; ya sabéis que soy Urbano. Tengo que aclarar algunos asuntillos con respecto a los comentarios de D. Simón (post nº 12). Le agradezco que entienda mi desconfianza, e incluso que diga que saco yesca hasta de una piedra, que ya tiene su mérito, pero que me llame puntilloso…. Eso no me ha gustado, aún sabiendo que este señor es un diplomado, que no un iletrado; por eso quizás más. Puntilloso es destapar el mal genio por una broma, o una carcajada cuando no toca, o pensar mal cuando no hay mal en qué pensar. Puntilloso es sacar el cabo a un ovillo que no tiene punta, rompiéndolo en varios hilos en su busca para luego no bordar. Puntilloso es gratuito, es ser por ser, no ser lo que se es, y eso no lo soy yo. Yo no soy puntilloso. Mejor  hubiera sido llamarme loco, que ya estoy acostumbrado, pero lo otro no. Don Simón, que sepa usted que le disculpo por su situación y porque si expusiera a mi manera la visión que imagino de la “Flor de Musgo” en su barriga, estoy seguro de que en su próxima consideración hacia mí, añadiría algún apelativo relativo al mundo masculino de nuestro ganado caprino.

            Con respecto a Don Floro (post nº 11), quiero que sepa que lo de “rústico” es un halago; es llamar las cosas por su nombre, es decir el color exacto, es no pensar en cómo lo digo pero decirlo. Bien dicho. Aquí está la gran diferencia; iletrado pero contundente él, que no diplomado como Don Simón, cuyo nombre, y no sé por qué, me recuerda a los chiringuitos del verano.

            Aquí llegamos: caracol-col-col, dice la canción. Nada más y nada menos que “saca tus cuernos al sol”. Es que me escuece el final del intestino si no doy una explicación:

A)Caracol-col-col, ¿a quién se refiere en realidad?.

-Al bicho en sí, que unido a la expresión “saca tus cuernos al sol”, lo interpretaríamos de distinta manera según su significado:

          *Caracol en sentido espiritual: “no corras, pequeña babosa, y mantén la serenidad para no mostrar tus vergüenzas (cuernos) al resto de la humanidad (sol)”.

          *Caracol en sentido esotérico: “curioso animal que deja rastro en la tierra, enséñanos tus armas (cuernos) para luchar contra el mal (sol)”. No parece ser ésta la mejor explicación porque se ve que suele estar flojo de arsenal y no cumple las expectativas; de ahí que todavía se considere un símbolo lunar.

          *Caracol en sentido erótico; a simple voz de pronto no necesita mayor aclaración, pero lo cierto es que a menudo me asaltan dudas, según la canción, respecto a la masculinidad del susodicho, porque es otro el que parece conminarle a que sus “cuernos” vean mundo sacándolos al sol, que no sale de sí mismo sino que es retraído, que a ver si es babosa en vez de caracol, lo cual me hace indagar en el mundo caracolero y veo que da igual porque “yo me lo guiso, yo me lo como”, , hermafroditas son casi todos, y eso explica que sean la estampa plena de la fertilidad porque parejas no les faltan, que aquí hay fiesta para todos, pero, ¿y dónde queda el amor?, ¿es que no tienen sentimientos?. Este sentido erótico es muy extraño porque no lo entiendo; lo más cercano a algo picante con respecto al erotismo de los caracoles es el sabor a guindilla que te deja en la boca un plato de cabrillas mojando en la salsa sopas. En fin…, gustos para todos hay.

          *Caracol en sentido popular: se usa reiteradamente como sinónimo de otros animales, como por ejemplo el perro o el perezoso, en un sentido despectivo, de poca utilidad: lento (vas más despacio que un caracol), bobo (eres más simple que un caracol), lerdo (eres más tonto que un caracol), flojo (tienes más cuajo que un caracol), blando (eres no duro). Si a ello le unimos el “saca tus cuernos al sol”, es como si nos dijeran “so perro, ponte a trabajar”, expresión que está muy mal y que es claramente insultante, lleve o no razón.

-Al bicho en sí, aunque con la peculiaridad de que el autor de la canción es familia del compositor de “cu-cu cantaba la rana”, y ambos, desde la infancia, padecieron tartamudez, lo que explica el “col-col”, como el “cu-cu”, ambos primos a la vez.

-A la verdura en sí, porque aunque la col es sana hay que ser raro para dedicarle una copla, pero gente para todos los gustos hay. A lo mejor el músico era vegetariano pero ese día la gazuza le tentó y dudó entre el molusco y la hortaliza, reafirmando su modo de vida al repetir la palabra “col”.

-A ninguno de los dos porque el cantante estaba achispado y lo que quiso decir es “colocón-cón-cón, me mola mucho el ron”, pero con el subidón no le salió.

B)”Caracol-col-col, saca tus cuernos al sol, que tu padre y tu madre ya los sacó”. Esto merece un monumento a la interpretación y quiere decir:

-Que ha existido infidelidad entre una pareja que tiene un hijo caracol y alguien se ha chivado para que se sepa.

-Que ya se sabía lo de los cuernos, porque habla en pasado (“ya los sacó”), e inmoralmente anima al hijo caracol para que él también los ponga.

-Que curiosamente el vegetariano tartamudo instigador de tan lasciva conducta le dedicó esa tonadilla a alguien al que llama caracol, no por ser un gasterópodo sino por ser un amigo brasa de la adolescencia, que le tenía frito por “chapa”.

-Que pese a mi rotunda negativa a aceptarlo, se refiera simplemente a un caracol que saca los cuernos al sol para pasear cuando nadie le molesta, lo cual hace de la canción algo tierno pero terriblemente aburrido.

-Que ninguna sea cierta sino que se trate de un colgado con un zapato en la oreja de teléfono, insistiéndole al calzado para que le deje escuchar el mar, y como no lo consigue, entre otras cosas porque es imposible que hable aunque a veces cante, le chantajea con contar lo de la infidelidad a los demás.

C)”Caracol-col-col, en cada ramita lleva una flor,  que viva la baba de aquel caracol”:

-El caracol o la col son hippies, pero por lo de la flor, además pacifistas, ya que los cuernos son una metáfora de las armas y la flor tiene un sentido pacificador, que unido al símbolo de la V que hacen las antenas del animal, rotundamente se elimina la mala baba y se ovaciona la buena” ¡que viva la baba!”

-¿No es cierto que un caracol no puede tener ni ramitas ni flor y que sí una col?. Pues entonces, hombre….

-El compositor, en pleno arrebato musical creando el tema, se apoyó circunstancialmente un caracol en la mejilla y descubrió que su salivilla le dejó muy suave la piel. Indagó en la cuestión y, tras semanas embadurnando su cara de tal sustancia, descubrió que su aspecto había rejuvenecido, y viendo un filón en el hallazgo gritó ¡qué viva la baba del caracol!. Y vivir vivió bien, porque se forró. Después de la comercialización de la crema, agobiado por el dinero y el éxito que ganó, vendió la patente y se echó al monte a hacer lo que realmente le gustaba, que era fusionar canciones, o lo que actualmente se denomina “hacer remix”, pero evitando el plagio.

            Puntillosos dicen que soy. Tonterías. Reflexivo, eso sí que lo soy porque analizo lo que me encuentro y no lo doy por válido sin más. Ahí queda eso.

ANA Mª GARCÍA YUSTE

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